martes, 11 de mayo de 2010

HABLA

¿A qué lengua se traduce la lluvia?
¿Cuántas sílabas forman el perfume
que la rosa destila? ¿Con qué rima

uncirías las olas de la playa?
¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?

¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso

que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
Dímelo sin palabras, que son merma,

sin rima, sin acentos, sin medida

y luego habla.


Andrés Trapiello.

lunes, 10 de mayo de 2010

Tus ojos se me van ... Miguel Hernández


Paco Damas y Luis Eduardo Aute ponen voz y música a este poema de Miguel Hernández.


Una delicia.
Tus ojos se me van
de mis ojos y vuelven
después de recorrer
un páramo de ausentes.

Tus brazos se desploman
en mis brazos y ascienden
retrocediendo ante esa
desolación que sientes.

Desolación con hielo,
aún mi calor te vence.



De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942


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domingo, 9 de mayo de 2010

mayo, con amor

Poema de amor

“El sol nos olvidó ayer sobre la arena
nos envolvió el rumor suave del mar
tu cuerpo me dio calor, tenia frío
y ahí, en la arena
entre los dos nació este poema
este pobre poema de amor para ti”

Mi fruto, mi flor, mi historia de amor, mis caricias
mi humilde candil, mi lluvia de abril, mi avaricia
mi trozo de pan, mi viejo refrán, mi poeta
la fe que perdí, mi camino y mi carreta
mi dulce placer, mi sueño de ayer, mi equipaje.

Mi tibio rincón, mi mejor canción, mi paisaje
mi manantial, mi cañaveral, mi riqueza
mi leña, mi hogar, mi techo, mi lar, mi nobleza
mi fuente, mi ser, mi barco, mi red y la arena
donde te sentí, donde te escribí mi poema

J. Manuel Serrat


lunes, 3 de mayo de 2010

Días de lluvia


Lluvia tras el cristal
silencio roto
agradable soledad.



























Pasan las nubes
Y el cielo queda limpio
De toda culpa.

Benedetti

jueves, 29 de abril de 2010

música para disfrutar

Hace unos días me compré el disco “Raconte-moi” de Stacey Kent . No conocía a esta cantante americana y la verdad que me sorprendió muchísimo no sólo por su voz, sino también por las versiones de las canciones francesas que recoge en él.

“La grabación de Raconte-moi me ha recordado el por qué me hice músico”, dice Stacey Kent. Es el octavo álbum de la luminosa carrera de la cantante americana que un buen día llegó a Europa para estudiar francés, italiano y alemán y hacer un master en literatura comparada. Raconte-moi es una colección de 12 temas cantados en francés,en la que se mezclan los clásicos más queridos con canciones compuestas para Stacey por jóvenes talentos. La sensualidad fluye por todas las canciones, especialmente por Au coin du monde (otro tema de Biolay-Ann), Mi amor (de Claire Denamur) y Sait-on jamais? (de Camille d’Avril y Jim Tomlinson, saxofonista, productor y marido de Stacey Kent). El magnífico grupo que acompaña a Stacey y los arreglos de Tomlinson crean una atmósfera delicada, de la que es imposible escapar. Otras dos canciones (Raconte-moi y La Vénus du Mélo) están escritas por Emilie Satt, Jean-Karl Lucas y Bernie Beaupere y reflejan una de las cualidades vocales más asombrosas de Stacey: esa intimidad burbujeante, tan profunda como luminosa.

Se diría que la emoción que desprende la voz de Stacey encuentra en su expresión en francés una intensidad superior. Un magnífico ejemplo es su interpretación de Mal de vivre, de la genial Barbara, o en la recreación que hace de Les vacances au bor de la mer, de Michel Jonasz y Pierre Grosz. El amor de Stacey Kent por la música brasileña y los clásicos del cancionero americano también está presente en Raconte-moi. La primera canción del disco es una efervescente versión en francés de Les eaux de mars, la joya de Antonio Carlos Jobim con letra de Georges Moustaki, y también incluye una adaptación del clásico de Richards Rogers y Oscar Hammerstein (C’est le printemps) con una letra de Jean Sablon y Jean Geiringer aún más agridulce que la original en inglés.

El disco se completa con dos canciones que parecen hablarse a través de generaciones. L’étang, de Paul Misraki, magníficamente cantada por Danielle Darrieux en los años 50, y la canción que lo cierra: Désuets, de Pierre-Dominique Burgaud y André Manoukian, que nos recuerda que la belleza, sobre todo la de una voz como la de Stacey Kent, nunca pasa de moda.

Información extraída de la página http://www.emimusic.es/


http://www.youtube.com/get_video?video_id=cECqQWw6Xmw&t=vjVQa1PpcFN1ROwbYQsj7VZ9oPwdiFgyG0MFU_pRGKQ=&fmt=18


miércoles, 28 de abril de 2010

haikus de primavera


Y junto al camino


desprenden las rosas

aromas de primavera.








Leve es la primavera:

sólo un viento que va

de árbol en árbol.

Aró